viernes, 21 de diciembre de 2007

Desesperación Navideña

Por Adrián Fernández-Romo

Estamos a pocos días de que sea Navidad, ese lindo día donde la mayoría puede compartir en familia y pasar un rato agradable con los seres queridos que lo rodean, recordando principamente el nacimiento de la persona que vino a salvarnos de todo lo malo. Los regalos, aunque a todos nos encantan, son un símbolo y son lo secundario.

Sin embargo, vemos desde el mes pasado ya una tradición del chileno medio. ¿Se ha fijado usted, fiel lector(a)
, como en estas semanas la demografía en el centro de su ciudad, sobre todo en las tiendas, aumenta considerablemente? Cientos de personas corriendo de aquí para allá, cotizando, comprando. Lo peor de todo, bajo unos agradables 30° C a la sombra, donde las "puras brisas que te cruzan también".... no se sienten por ningún lado.

Es que ya es clásico de nuestra "indiosincracia": salir a comprar y hacer todo a última hora. ¿Quién más que nosotros pueh? Quizá son los genes indígenas, o los españoles (esos que Amaro tiene más marcados), o ambos juntos.

Y, como si el mundo se fuera a acabar, empiezan todos a endeudarse. En las noticias salió que en diciembre se gasta 140 lucas más que de costumbre, entre regalos y pavos, entre asados y obsequios. La fecha del compartir, de la paz y la reflexión... se ha transformado en el mes peak del consumismo/materialismo.

Nada más recomendar que, si va a salir a comprar (porque no se puede prohibir), échese bloqueador o vaya con gorrito. Asegure todas sus pilchas para que no se las roben. Piense en una buena intesión y no en el precio del regalo.

Y no mate la magia de la fecha, si te aburre la Navidad así, celébrala a tu manera... no olvides el motivo por la que la celebramos !!

Lo peor de todo... es que terminando Navidad... ya empiezan a vender uniformes :P

A mis colegas gamberos y a todos los lectores varios,
les deseo una MUY FELIZ NAVIDAD.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Tele con arrugas

Por Daniel Martínez

Se suponía que a estas alturas del año ya deberíamos saber cuál será el estándar de televisión digital que regirá las trasmisiones en nuestro país. Sin embargo, para evitar un nuevo transantiago, el Gobierno lleva años estudiando y haciendo pruebas frente a esta nueva tecnología para evitar un fracaso, un gran error, y sigue dilatando la decisión.

No a muchos les interesa y, mucho más, la mayoría de la gente no tiene idea de qué se trata. Aquí una pequeña ayuda: la norma que rige nuestra actual televisión se llama NTCS, y es americana. Este estándar regula las trasmisiones por el “aire” de las señales de los canales de televisión de nuestro país, es decir, de los canales que salen de las antenas del San Cristóbal y las de cerros de otras regiones. Debido a que la tecnología avanza, los países más desarrollados han ido desarrollando la evolución de la televisión hace ya muchos años. ¿Qué cambios? Por ejemplo, que la televisión no sea una “caja cuadrada” (de 4:3 en proporciones), sino que sea una vista panorámica, como son los plasmas y LCD (de 16:9). Segundo cambio: hay dos opciones, que uno pueda ver televisión HD, o sea, High Definition (alta definición) o más canales de libre recepción como Canal 13 o TVN. Además, esta tecnología permite la interactividad entre operadores de televisión y televidente; se podría votar e algún concurso con control remoto, hacer comprar a través del televisor, pagar cuentas. Pero quizás lo más importante es que se podrá ver televisión en receptores móviles como celulares o televisores portátiles y notebooks.

Esto básicamente trae la televisión digital, que es un salto tan, pero tan importante para nosotros como lo fue el de la televisión en blanco y negro a la de color. ¿Nos interesa? Obvio. Esta elección nos acompañará por lo menos los próximos 50 años, hasta que la tecnología avance otra vez.

Muchos se preguntan qué pasa si se compran televisores plasmas o LCD. Compren o no, en el futuro, cuando se escoja la norma, deberán utilizarse decodificadores que transformen la señal si el televisor que usted compró no trae incorporada la tecnología asociada a la norma. Lo mismo sucederá con los actuales televisores de tubos que deberán ir acompañados de un decodificador para que se pueda ver la señal “nueva” en el televisor antiguo.

Claro, todo esto no tiene nada que ver con la calidad del contenido; seguiremos viendo SQP, pero esta vez veremos al chico Pérez con las marcas más feas de su cara o las arrugas de las modelos más estilizadas… éstas son las gracias de la alta definición. Hace algunos meses, los canales nacionales han estado haciendo pruebas con las 3 normas –la japonesa, la norteamericana y la europea, cada una de las cuales tiene diferentes características que son mejor que las otras, dependiendo el país–. Pero los últimos días, Chilevisión comenzó a trasmitir algunos programas en directo; el resultado: fatal. Nunca antes habíamos visto a Leo Caprile tan demacrado en pantalla. Y claro, digo vimos, porque veo fotos en foros, lamentablemente no tengo un plasma para disfrutar de ellas.

Sea cual sea la elección, espero que sea una buena. Para mí la mejor es la japonesa y ojalá sea esa. Dicen que los costos son más altos, pero yo digo: la tecnología avanza y los precios bajan. Si es por eso, se pueden lograr acuerdos como lo ha hecho Brasil, quien escogió la norma japonesa, en donde desarrollarán tecnología de televisión digital, por lo tanto, Chile podría importar esa tecnología desde un país más cercano, por ende, menores costos.

Sea cual sea la decisión, para que podamos disfrutar plenamente de la televisión digital, tendremos que esperar por lo menos hasta el año 2010, cuando esté todo operativo y ya se hayan discutido todas las regulaciones y leyes para la industria televisiva.

Y como son los senadores y diputados de nuestro honorable Congreso, tendremos para rato con la discusión, aunque todo ese tiempo los canales podrán hacer trasmisiones de prueba... tal y como lo vienen haciendo hace algunos meses.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Chilenos todos (y más de la cuenta)

Por Claudio González

Luego de ver el famoso “Video Prohibido” de los panelistas del programa Primer Plano, me queda claro que al final todos somos chilenos de corazón, con la garra chucheta que llevamos todos dentro, lanzando improperios a diestra y siniestra, sin importar las consecuencias que podrían llevar las declaraciones, más aún si te das cuenta que son almacenadas en algún celular o cámara de video.

Mandar a la cresta, tratar de “maraca” a una mujer o simplemente sacar la madre, son contextos que en buen idioma chilensis puede ser tan común como hilarante, más aún si vemos las altas esferas sociales, posibles ejemplos
de comprensión lectora y honoris causa respecto a protocolo y buenas costumbres, pero pueden ser tan escabrosos como los vecinos de una población popular de varios sectores de la capital y regiones.


¿Será que endiosamos mucho a personajes que aparecen en la televisión? Finalmente todos son humanos, que además de cagar, sacarse mocos y tirarse pedos, son iguales que nosotros, e incluso, quizás puedan tener un nivel de intelectualidad un poco menor, pero al menos tienen un sueldo que nosotros ganaríamos recién a la sumatoria de cinco años de trabajo (con suerte). Es cosa de recordar lo sucedido con el Profesor Rossa, personaje clave para los niños y muchos adultos, quién en cosa de días luego de haberse publicado su video “lado b”, causó muchos estragos en su manejo mediático, terminando finalmente con una carrera perdida (al menos con el personaje) y lidiándose más a su vida personal que con la labor realizada por casi 20 años en el Canal 13.

Hoy, gracias al desarrollo de internet, es posible encontrarse con más chilenismos que nunca, ya sea escuchando menciones de pitanzas realizadas por flaites, ver grabaciones de personajes ilustres de los medios de comunicación, o expresiones caseras explayando toda la rabia por decir que una chica es “guatona”, explicitando finalmente una frase como “tanto te importa perro culiado”.

Es el mundo de hoy, una realidad donde muchos nos vanagloriamos por ser una sociedad tecnologizada, en vías de desarrollo, pero donde nuestra capacidad de expresión, lenguaje y protocolo es tan similar a la del tiempo colonial.

Como para decir que estamos BIEN CAGADOS.